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CUANDO LEVANTO MIS MANOS .
El cansancio vencio tus ojos y recostaste tu cabeza sobre mis piernas
hasta abandonarte ,
¿cuanto no te admiraba de esa manera?, cuantas noches y sus lunas
deje de amarte.
Nada ha cambiado en tí, tus facciones, tu pelo, tu silueta hermosa
que me atrapó,
pero aún con los ojos cerrados conservas la sonrisa y el aroma
de tu aire en mi cuerpo.
Roce tus cabellos con mis dedos , roce tu mejillas, roce tus labios
que murmuraban te quiero,
y sentí tu respirar en toda la habitación haciendo giros
hasta sentirlo yo primero .
Quería detener el tiempo toda la vida y mantenerte así siempre
sin importarnos el presente,
olvidarnos del entorno, de todos y hasta nuestros nombres
sentirlos ausentes.
¿ porque no te había dicho esto cada día ?
Ya no quiero saberlo, ahora sólo deseo reponer ese instante,
sentir los latidos de tu corazón que están equidistantes
a nuestros cuerpos, y hacer de la vida una utopía.
Levanto mis manos sin despertarte
y suavemente descanso tu cabeza en la almohada,
te dejo un beso al despedirme,
y una nota diciendo: tú eres mi vida.
JO. García.
Enero2013.
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